Razones por las que recomendamos nuestro servicio de medicina veterinaria a domicilio:
1.Las mascotas geriátricas, juveniles, con movilidad comprometida y enfermas son propensas a sufrir traumas por ser sacudidas en el coche durante el transporte. En muchas ocasiones, he visto a mascotas sufrir lesiones debido a la falta de control de sus dueños para que las sujeciones estén al volante. Esto ocurre principalmente cuando una mascota no está adecuadamente confinada y cae desde su posición de pie o sentada tras una parada brusca. Por lo tanto, sugiero que todas las mascotas estén debidamente sujetas en un transportín o con un arnés con cinturón de seguridad en todo momento.
2) Una vez dentro del hospital, las mascotas pueden contraer potencialmente organismos infecciosos. La exposición podría deberse al contacto directo con otros animales o superficies contaminadas con un microorganismo. Al fin y al cabo, los hospitales son lugares de enfermedades, lo que pone en riesgo la salud de nuestras mascotas al entrar.
3) Los gatos deben estar confinados en un transportín resistente de plástico o cartón, lo cual suele ser una situación poco familiar. Los perros pequeños también pueden ser transportados en transportín, sostenidos por el dueño o incluso caminar solos sobre sus cuatro patas, como un típico compañero canino de tamaño medio a grande. El estrés por viajar y confinamiento puede provocar comportamientos inusuales entre perros y felinos, como jadear, vocalizar, inquietud y orinar o defecar de forma inapropiada.
4) Al llegar al hospital veterinario, la transición del coche al centro también presenta desafíos. Los perros grandes y con dificultades de movilidad pueden necesitar la ayuda de un técnico o de una camilla. Los nuevos olores y vistas que se experimentan al salir del coche son muy estimulantes para cualquier perro. Los perros que no están bien adaptados a caminar con correa suelen lanzarse en todas direcciones y comprimir las estructuras del cuello si tiran de un collar cervical.

